Las UPP se producen como consecuencia del
aplastamiento tisular entre una prominencia ósea y la
superficie externa durante un período prolongado.
La presión capilar máxima se cifra en torno a los
20 mm Hg, y la presión tisular media entre los 16-33 mm
Hg. Presiones superiores ejercidas sobre un área concreta
durante un tiempo prolongado desencadenan un
proceso isquémico que, si no se revierte a tiempo, origina
la muerte celular y su necrosis.
En la formación de la UPP parece tener más importancia
la continuidad en la presión que la intensidad de
la misma, ya que la piel puede soportar presiones elevadas,
pero sólo durante cortos períodos de tiempo,
por lo que se puede afirmar que la presión y el tiempo
son inversamente proporcionales.
Los principales factores que contribuyen al desarrollo
de las UPP son:
Presión
Es la fuerza ejercida por unidad de superficie perpendicular
a la piel; debido a la gravedad, provoca
aplastamiento tisular que ocluye el flujo sanguíneo con
posterior hipoxia de los tejidos y necrosis si continúa.
Fricción
Es una fuerza tangencial que actúa paralelamente a la
piel, produciendo roces por movimiento o arrastre. La
humedad aumenta la fricción aparte de macerar la piel.
De pinzamiento vascular
Combina los efectos de presión y fricción; por ejemplo,
la posición de Fowler que provoca presión y fricción
en sacro.



